En la mayoría de las jurisdicciones, los certificados de EMOZ se consideran pruebas de respaldo válidas en reclamaciones de autoría y propiedad intelectual.
La marca de tiempo en la blockchain demuestra que un archivo específico existía en un momento preciso en el tiempo.
La declaración de titularidad, firmada digitalmente y cifrada dentro del certificado, demuestra la intención y la autoría.
El uso de un contrato inteligente público garantiza plena transparencia y un registro de auditoría inmutable.
Dicho esto, los certificados de EMOZ no sustituyen las protecciones oficiales como:
Registros de derechos de autor,
Solicitudes de registro de marcas,
O solicitudes de patentes.
Pero dado que esos procesos a menudo requieren semanas, meses o incluso años (y pueden implicar un costo significativo), EMOZ ofrece un complemento rápido y de bajo costo que puede generarse en segundos. Proporciona prueba fáctica y matemáticamente verificable respaldada por tecnología blockchain, y puede servir como evidencia valiosa en cualquier contexto legal o informal donde sea necesario demostrar la autoría o la prioridad.
En resumen: aunque EMOZ no es un sustituto de los registros formales de PI, es una elección obvia para los creadores: una herramienta ligera y confiable que refuerza tu posición con un esfuerzo mínimo.