Si pierdes el archivo original, ya no podrás demostrar la propiedad, incluso si todavía conservas el certificado y el ID de transacción.
Esto se debe a que:
El certificado está vinculado a la huella digital SHA-256 (hash) de tu archivo, no al archivo en sí.
Los registros en blockchain no pueden revertirse: es imposible reconstruir o recuperar el archivo original a partir de su hash.
Sin el archivo original, no puedes recalcular el hash y, por lo tanto, no puedes demostrar que el certificado corresponde a ese contenido específico.
Por esta razón, recomendamos encarecidamente que almacenar tus archivos originales en ubicaciones seguras y redundantes, como:
Almacenamiento en la nube cifrado,
Discos duros externos o memorias USB,
O un servicio de archivado confiable.
A diferencia del certificado (que en algunos casos puede regenerarse), el archivo original no se puede ser recuperado ni volver a vincularse a tu certificado si se pierde.
Conclusión: Mantén tu archivo seguro. El registro en la blockchain demuestra que un archivo existía y fue registrado, pero solo si todavía tienes ese archivo exacto para presentarlo.