Sí, absolutamente. La la semilla solo es necesaria para descifrar los metadatos encriptados, que contiene detalles como el nombre legal completo del autor, el hash SHA-256 de su correo electrónico y su declaración de propiedad.
Esos metadatos son lo que hace que la prueba sea más sólido en contextos más complejos o formales, como litigios, solicitudes de retirada de contenido, disputas de copyright o procedimientos legales. Demuestran no solo que el archivo existía en un momento específico, sino también que una persona específica con nombre completo y dirección de correo electrónico reclamó la autoría en ese momento. En esos casos, la seed habilita una capa de evidencia más completa y verificable.
Sin embargo, incluso sin la semilla, cualquiera puede demostrar que:
Un archivo existía en una fecha específica, y
Fue registrado de manera inmutable en la blockchain.
Esto es posible porque EMOZ almacena el hash (huella digital) y el algoritmo de hash en texto claro en la blockchain. Por lo tanto, si alguien tiene el archivo original y el hash de la transacción, puede recalcular la huella digital y compararla con la registrada en el certificado.
Este tipo de verificabilidad pública es útil para creadores que desean añadir una prueba visible de autoría a su trabajo. Por ejemplo:
Un fotógrafo puede incluir un enlace a emoz.io/verify?... en la sección de copyright de su galería.
Un ilustrador o músico puede incluir el enlace de verificación en su sitio web o portafolio.
Un académico puede hacer lo mismo al publicar preprints o investigaciones.
En resumen: el certificado público ya prueba la existencia y la autoría, mientras que la seed hace que esa prueba sea aún más sólido al vincularlo a una identidad individual. Ambos niveles son útiles según el contexto.