Nada se sube.
El archivo nunca sale del dispositivo del usuario.
EMOZ funciona completamente en el navegador y calcula un hash SHA-256 local.
Solo el hash se envía a los servidores de EMOZ y se registra en la blockchain.
El archivo original no se almacena ni se transmite.
Los usuarios deben conservar el archivo original junto con el PDF del certificado para futuras verificaciones.